Detalles del relato
- Fecha de la Partida: 2025-01-19
- Aventura: 02 - Por las vacas y la cerveza
- Autor: Rodalm
- Jugadores: Ganjalf, Broldan, Cirrus, Toshi, Rodalm
De la llegada y el primer día:
Largos fueron los días que me trajeron a esta isla alejada de la mano de la diosa, una semana infame travesía marítima desde el puerto de Argal bajo orden directa de mi patrona, el pergamino encontrado bajo el templo con siniestras noticias desde la isla de los grifos… de hace 100 años! la había perturbado, más aún dado que el bibliotecario no había encontrado otras comunicaciones posteriores.
Tras fondear en la bahía y tocar tierra , con unas cuantas notas sobre qué esperar de la isla proporcionadas por mi amable capitán me dirigí al cercano Puerto Soldado, poco más grande que un fortín pero bien parapetado donde graciosamente se me destripo miserablemente de un oro por entrar a la ciudad. ¡Embaucadora Santísima! mejor me ponía manos a la obra, aunque el guardia no me había podido proporcionar información sobre un culto a nuestra diosa, si me indico la dirección a la casa de la sanación y su colindante vecino, el templo del comercio, allí tendría que empezar mi investigación.
Nuestra feligresa estaba enferma, en la casa de la sanación me informaron que aunque en puerto soldado no había una congregación de la Embaucadora, si había varios adoradores entre sus residentes, específicamente dos vedettes, Majete y Jane Joly, también me informaron de que en Surlt, una gran ciudad en el medio de la isla, es posible que haya una congregación mayor, por el momento tendré que esperar a que Majete sane y encontrar a Jane, en caso de que tuvieran alguna información, por mínima que sea la esperanza.
Del segundo día y la cueva de los Lobos:
Madre, está clara la falta de información del templo sobre la isla, sobrevivir aquí cuesta más que la vida en un fastuoso palacio continental, ante el desorbitado precio de la cerveza y el vino, así como el peaje de entrada, me he visto obligado a ofrecer mis servicios a un grupo de aventureros.
Reunidos ante una mesa conteniendo un relieve muy similar al antiguo mapa que me proporcionó el templo nos reunimos los 5 previo a partir a la aventura, en esta ocasión, Broldan RocaPiedra el humano enanofilo que había convocado aquella reunión nos explico sobre un trabajo para el peletero en una cueva cercana, ante la mesa, hicimos nuestras introducciones Ganjalf, un gracioso gnomo con ganas de ver mundo, Cirrus, un interesante goliath que había sido enviado por su tribu para hacer fortuna,Toshi, un callado humano de aire contemplativo e interesado en las sanaciones terrenales y finalmente yo mismo, vuestro humilde servidor.
Nuestra salida de la “ciudad” y la llegada al campamento de unos cazadores situado a las faldas de la cueva resultó bastante insulsa. Un día de camino por una carretera de tierra, si es que se podía llamar así al trozo de tierra mayormente despejado que hacía de camino, sin mucha novedad excepto el descubrimiento de una tierra nueva.
Al amanecer del siguiente día, al alba, miramos al este, no se muy bien porqué, pero parecía lo correcto, y allí lo vimos, Ganjalf volvía de hacer sus necesidades, después de ello nos encaminamos hacia la pendiente y subimos la falda de la montaña en dirección a la cueva, oídos y poco después vistos, nos encontramos un reducido grupo de lobos, usando sus artes gnomicas Ganjalf logró comunicarse con uno de los lobos que le informó de la locura de su madre por beber del agua del pozo de la cueva, mientras los otros lobos se abalanzaron sobre el parlanchín Ganjalf, salió en defensa de su nuevo “amigo” comenzando una trifulca que acabó tan rápido como empezó, sin embargo el pequeño lobo había huido, seguramente alertando en su camino al resto de la manada.
Nos abrimos paso por el interior de la cueva, despejando salas y pasillos rebosantes de lobos y ejercimos una heroica batalla final contra la gran loba en su guarida, mientras los lobos se abalanzaban sobre el estrecho pasillo desde donde defendiamos, lo que dejaba su superioridad numérica sin efecto, la magia danzaba y las armas se empaban de sangre en las manos de Cirrus y Broldan, presencie también una bendición de la madre, cuando un hechizo lanzado por Ganjalf casi aniquila a nuestro compañero Toshi, oh madre, en verdad, que decisión más equivocada. Por fín reino la quietud en la cueva con el último aullido de dolor de la madre de la manada.
Sin embargo no era el final, pues mi piel se erizaba por alguna mística señal y tras un ritual para detectar magia lo comprendí, uno de los pasillos que salían de la lobera desprende un fulgor de magia nigromántica que casi cegó mis sentidos, había llegado la hora de purificar la fuente.
Tres pozas de agua estancada que rezumaban ponzoña se abrían en el suelo a los pies de un vandalizado altar, en su interior, unas misteriosas gemas brillaban con un tono verdoso, del interior de las pozas surgieron malvados espíritus que se abalanzaron sobre nosotros, sin embargo, levantando tu sagrada máscara y con una plegaria en los labios, uno de aquellos entes salió corriendo ante tu inmenso poder.
Tras destruir a uno de los otros espíritus, contemplamos con horror cómo volvía a surgir de la poza ante un destello de la piedra, como podríamos vencer a estos enemigos inmortales!
Ganjalf pronto dio con la respuesta, las piedras podían ser destruidas! Si bien había que sacrificarse al dolor, todas las piedras fueron retiradas, machacadas y los espíritus por fin liberados.
Tras revisar el mancillado altar y teniendo en nuestras manos la prueba de una traición de un sacerdote a su dios (cosa que yo jamas haria) volvimos a casa, no sin antes conversar con los tercos cazadores, que poco pudieron explicar sobre los lobos, tan solo que hacía 5 años que habían empezado a mostrarse violentos.
Una vez en puerto soldado, Cirrus se las ingenio para sacarle unos oros extra al comerciante, validando las expectativas de su tribu en sus manejos de los negocios, sorpresivamente.