Orval Dentrath

Nombre: Sir Orval Dentrath (nadie le llama ya “sir”, y detesta que lo hagan).

Descripción Física: Humano alto bien entrado en años, con pelo alborotado y canoso y gesto serio.

Personalidad: Orval es reservado, habla poco y con frases secas, sin adornos, pero es leal. Si te ganas su respeto, lo tendrás para siempre, especialmente con actos, no con palabras. Es más intelectual de lo que parece; a veces se le puede encontrar leyendo viejos textos en silencio, intentando reconciliarse con ideales perdidos.

Es algo severo con los nuevos, especialmente con aquellos arrogantes o imprudentes, pero jamás se aprovecha de su rango o fuerza. Y es aunque está desencantado y su fe en las instituciones ha muerto, una mirada de su hija Marla le devuelve la fe en las personas.

Quirks: Cuando patrulla, recita viejos poemas de caballería en voz baja, en parte por entretenimiento y en parte como ritual para no oxidarse. Tiene un diario donde registra en tercera persona lo que ocurre en la base; él lo llama “La Crónica de la fortaleza”.

Rechaza las armas mágicas, sólo lleva su espada (antigua pero bien cuidada) y su lanza de fresno. Y no le gustan las campanas ni los sonidos metálicos agudos; se tensa visiblemente.

Historia: Orval fue caballero jurado del Reino de Therien, condecorado por actos de valor en la Guerra del Abismo Pétreo. En su juventud fue idealista, casi ingenuo, con un sentido del deber tan férreo que lo convirtió en leyenda viva entre los suyos… y en una carga para sus superiores. Cuando descubrió que la corona había sacrificado una aldea para proteger intereses políticos, pidió explicaciones. Recibió una medalla… y fue silenciosamente destinado a misiones sin gloria hasta que pidió su retiro.

Tras años errando con su armadura al hombro y la culpa en el pecho, encontró refugio en la compañía mercenaria de Maugre así terminó en nuestro enclave. No habla de por qué abandonó el ejército, pero los rumores abundan (algunos dicen que desertó, otros que mató a un noble…).

Ocupación: Guardia