Lugar: Posada Número Uno de Puerto Soldado

Un parroquiano se te acerca tambaleante y, mientras te llena la ropa de saliva, narra la historia de como un conocido de un amigo suyo se topó con un extraño grupo de escarabajos gigantes en unos cañones cercanos al camino de las ciudadelas. Antes de que otro parroquiano le haga sentarse en una silla y callarse, el hombre repite una y otra vez que los escarabajos se alimentan de una valiosa raiz, que sólo se encuentra en lugares secos…